La familia nació en el corazón de Dios

¿Necesitara´ la iglesia de Cristo una reforma en relacio´n a la familia? Yo creo de manera catego´rica que si´. ¿Que´ podemos aprender de los intentos por reformar a la iglesia en el an~o 1517?
1 Que no es suficiente combatir los si´ntomas del mal. Hay que identificar y cambiar las doctrinas que han promovido las pra´cticas deficientes.2 Se necesita regresar a todos los recursos de orientacio´n contenidos tanto en el Antiguo como en el Nuevo testamento, respecto al orden establecido por Dios para el buen funcionamiento del matrimonio y la familia. Por encima de lo que digan los pensadores, cienti´ficos sociales, filo´sofos y dogmas cristianos.
3 So´lo la obra de Dios y su palabra pueden efectuar una reforma eficaz, de la mano de factor humano, dispuesto a humillarse, orar, reconocer que necesita ayuda y estar dispuesto a dejar sus malos caminos.4 Los promotores, deben de asumir el reto de regresar al hogar, ordenar su orden de prioridades: Dios, familia, iglesia, e ir ma´s alla´ de la teori´a a la pra´ctica. Subordinar sus propios intereses al propo´sito de restaurar la familia y el bien comu´n en el hogar. Luego, si la familia va a ser despue´s de Dios nuestra principal prioridad, ¡tenemos que decirlo, demostrarlo y hacer que suceda! Podemos citar 1 Timoteo 5:8 sin atropellar el contexto. “¿Quieres hacer algo por la paz del mundo? Ve a casa y ama a tu familia” Agnes Gonxha Bojaxhiu.
5 Los promotores, reflexionara´n respecto a esta realidad: La iglesia de Cristo necesita entre otras, dos pilares vitales, medulares no negociables. 1- Necesita ser discipulada para el Reino y el buen desempen~o como sal y luz en su accio´n sazonadora en la tierra. Mateo 28:19-20. 2- Necesita ser educada de manera sistema´tica, consistente y en profundidad de tal manera que, a los mismos creyentes que les ensen~amos todas las disciplinas espirituales, tambie´n les ensen~emos co´mo ser mejores esposos, padres e hijos. Despue´s y solo despue´s de calificar en la conducta, estaremos habilitados para cuidar la iglesia 1 Timoteo 3:5, sin dejar de leer desde el verso 1 al 7 Tito 2, 1 Corintios 7, Efesios 5, 6:1 al 9. Posteriormente haremos guerra espiritual efectiva, a la manera de Dios: Efesios 6:10 al 18, Colosenses 3:18 al 21, 1 Pedro 3:1 al 7. A esto le llamo desde 2005, familias saludables iglesias poderosas.
Entiendo que no podemos defender la fe, los valores y la familia tradicional con piedras y palos frente a la artilleri´a erudita del enemigo, solo por sabernos en el bando correcto. Si queremos defender la fe y la familia tenemos que dar la talla en el campo espiritual, vivencial y acade´mico, pues si no es preferible el oscurantismo privado a la necedad pu´blica. Por lo anterior, creo que necesitamos con urgencia una teologi´a que pondere la importancia de la familia. Definicio´n: TEOLOGI´A “La interpretacio´n meto´dica de los hechos de la escritura, en su propio orden y relacio´n”. PONDERAR “pesar, determinar el peso de una cosa, examinar con detenimiento un asunto, contrapesar, equilibrar”. FAMILIA “grupo de personas que viven en una casa bajo la misma autoridad”. OBJETIVO, la consideracio´n expresa, seria y responsable de establecer de manera sistema´tica y en profundidad un ministerio para la familia en cada congregacio´n, porque el vaci´o esta´ presente por todo el Continente y ma´s alla´.
Convenimos en que esto no es nuevo, ya que otras civilizaciones lo han sufrido a lo largo de la historia y todas desaparecieron. Sus imperios se desmoronaron e implosionaron precisamente cuando la institucio´n social que llamamos familia se hundio´. Y, quie´n puede negar que nuestro mundo occidental, el que se llama "cristiano" esta´ cayendo en una descomposicio´n interior que augura una tragedia. No soy una persona melodrama´tica, ni me gusta anunciar desastres, pero es fa´cil deducir que, si como iglesia no hacemos nada, y al otro lado de la acera, el enemigo no descansa haciendo bien "su trabajo" Juan 10:10 entonces, la destruccio´n de la familia sera´ un mal en aumento y sus consecuencias nos salpicara´n a nosotros y a nuestros descendientes. Esta realidad nos hace a usted y a mi, responsables como cristianos para legislar por su preservacio´n y buen funcionamiento, comenzando por nuestros hogares, Josue´ 24:15.
La iglesia de Cristo debe ser la primera li´nea de defensa de la familia, comenzando por el matrimonio pastoral, en el ejercicio de su funcio´n como esposos y padres apareciendo como el ejemplo a seguir, 1 Timoteo 3:1 al 7. Lamentablemente por de´cadas y por siglos nos dedicamos a formar “lideres para el altar” y se nos olvido´ preparar a “esposos para el hogar” y Las estadi´sticas a nivel mundial hablan de que esta es una triste realidad que, sin lugar a dudas, debe cambiar. El Dr. David Hormachea dice: “Es un acto de irresponsabilidad seguir adelante si no estamos seguros que vamos en la direccio´n correcta”.
