Sigamos Caminado
- Dios Es Bueno (PA)

- 5 ene 2024
- 10 min de lectura
DÍA 1 Toma la elección de seguir adelante.
Es crucial entender la diferencia entre la aceptación y la resignación, es decir, puedo aceptar mi situación y conformarme o aceptar esa circunstancia, pero no conformarme y seguir adelante.
El pasaje de Romanos 12:2 dice: «No os conforméis a este siglo». Creo que cada uno de nosotros como seres humanos anhelamos algo mejor para nuestra vida, siempre queremos más para nuestras familias y nuestro futuro, pero tenemos que elegir ir por eso. Si hoy no me funcionaron las cosas o no salieron bien, hay que elegir seguir adelante. Es muy fácil tirar la toalla.
Todos nos hemos enfrentado a algo que nos movió el piso, que nos hizo sacudirnos, llámese critica, menosprecio, rechazo, el látigo de la indiferencia o un «no». ¡Y vaya el poder que tiene una palabra! A veces puede herir y hasta destruir una vida. Cuando nos enfrentamos a eso, muchas veces tomamos la decisión de no seguir adelante.
Dios le dice a su pueblo:
«¡Ahora escucha! En este día, te doy a elegir entre la vida y la muerte, entre la prosperidad y la calamidad. Hoy te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre bendiciones y maldiciones. Ahora pongo al cielo y a la tierra como testigos de la decisión que tomes. ¡Ay, si eligieras la vida, para que tu´ y tus descendientes puedan vivir! Puedes elegir esa opción al amar, al obedecer y al comprometerte firmemente con el Señor tu Dios. Esa es la clave para tu vida». (Deuteronomio 30:15,19-20, NTV)
Este pasaje nos invita a hacernos responsables de nuestra vida. El problema radica cuando no tomamos la iniciativa para elegir seguir adelante, entonces otros eligen por nosotros y eso nos quita la posibilidad de hacer un reclamo. Por lo tanto, las decisiones hay que tomarlas.
La elección de seguir adelante requiere carácter, convicción, compromiso, saber que te vas a enfrentar a momentos duros, pero es ahí´ donde tienes que activar la convicción y declarar: «Yo elegí´ seguir adelante. Soy consciente de que me voy a enfrentar a esto, y estoy convencido de que voy a vencer».
Oración:
Hoy vengo delante ti Señor con un corazón dispuesto a elegir seguir adelante, han sido muchas las veces que me he quedado en la orilla y por miedo, resentimiento o rencor no he querido seguir adelante en mi vida, hoy me hago cargo de mi vida y elijo seguir sabiendo que no camino solo y que mi ayuda viene de ti, amen.
Versículos:
Esdras 10:4
Deuteronomio 30:15,19-20, NTV
Romanos 12:2
Isaías 43:19
Día 2 No tires la toalla.
En el boxeo, cuando el boxeador esta´ perdiendo la batalla, en la esquina tiene las toallas listas: una para secarse el sudor; y la otra, para cuando esta´ a punto de ser noqueado o no puede más, entonces su entrenador decide con conciencia plena tirar la toalla en el cuadrilátero. El tirar la toalla significa abandonar la pelea, darse por vencido.
Tras observar varios combates, puedo decir que cada pugilista realiza el mismo movimiento cuando ve que su esquina esta´ a punto de tirar la toalla, en ese instante saca fuerzas aun más de su debilidad, se llena coraje y asume una actitud de compromiso, de dar lo mejor de sí´.
En ese coraje y compromiso se manifiesta un lenguaje no verbal que explícitamente dice: «Dame una oportunidad más, se´ que puedo, un round más». Los verdaderos luchadores, conquistadores, personas comprometidas siempre piden una oportunidad más, porque saben que, aunque estén perdiendo, no están vencidos. Entonces, todos necesitamos una oportunidad más.
Es importante estar de acuerdo con Dios, trabajar en equipo. Así´ como el boxeador se pone de acuerdo con su entrenador, nosotros tenemos que ponernos de acuerdo para ayudar y levantar a la gente que también hoy necesita pelear un round más, tener esa valentía para decirles: «No tires la toalla. Cuenta conmigo, estoy aquí´ para ti, quiero ayudarte a levantar tus manos. Se´ que tu´ puedes».
En Proverbios 24:16 (RVC) nos declara lo siguiente: «Porque tal vez caiga el justo siete veces, pero otras tantas volverá´ a levantarse». No importan las tantas caídas, sino las tantas veces que decidas levantarte y continuar, de ese modo actuamos los que somos justos en nuestra forma de hacer las cosas.
Oración:
Señor he sentido que ya no puedo más, me faltan las fuerzas, mi corazón esta dolido y me siento débil y solo, pero hoy vengo a ti sabiendo que tú me puedes dar nuevas fuerzas como las del búfalo, puedo contar contigo como ese amigo fiel que no me deja caer, levanta mis brazos estoy dispuesto a pelear un round más contigo de mi lado.
Versículos:
2 corintios 4: 8-9
Proverbios 24: 16
Lamentaciones 3:22-23
Miqueas 7-8
Día 3: No hagas del suelo tu habitación.
(390 palabras sin la oración)
Una de las cosas más grandes que vivimos los seres humanos es que nos acomodamos a las situaciones, tratamos de incomodarnos lo menos posible y, por supuesto, no estamos dispuestos a dar la milla extra, porque eso implica sacrificio, esfuerzo, desgastarse físicamente. Entonces decidimos transitar el camino fácil llamado conformismo. ¿alguna vez has intentado dormir en el suelo? Yo lo intenté una vez en un aeropuerto y fue terrible, no pude dormir nada de la incomodidad y el dolor de espalda, esta experiencia fue de gran bendición para mi vida porque pude aprender que el suelo no está hecho para ser mi habitación, no tiene las comodidades necesarias, pero los seres humanos nos acostumbramos muchas veces a “dormir allí” debido a las circunstancias que estamos viviendo, perdemos el interés y hasta la visión de lo que realmente necesitamos. El suelo representa nuestro fracaso, nuestra derrota, cuando me refiero a hacer del suelo tu habitación me refiero a que nos quedamos a vivir en nuestro fracaso nos acostumbramos a quedarnos ahí, hacemos de esa circunstancia nuestra habitación y se nos hace un círculo vicioso del que es muy difícil salir. En el Salmo 23 (NVI) dice:
«El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes pastos me hace descansar. Junto a tranquilas aguas me conduce». En ninguna parte dice que me hace descansar en el suelo, porque Dios no habita en el caos, aunque a veces nos acostumbramos a vivir allí´ y hacemos del caos un estilo de vida. Cuando el salmista escribe esto, nos esta´ diciendo que esa es la esencia de Dios. Él solo nos da amor, paz y tranquilidad. El problema radica en que nuestro entendí- miento se ha cauterizado, es decir, hemos olvidado nuestra verdadera identidad, hemos dejado que el dolor y el sufrimiento formen parte de nosotros, hemos abandonado la visión de un futuro mejor, incluso, hemos perdido nuestra dignidad, porque hemos dejado que el suelo sea nuestra ha- bitacio´n. Jehová´ le dijo a Abraham: «Levanta ahora tus ojos, y desde el lugar donde estás mira hacia el norte y hacia el sur, hacia el oriente y el occidente» (Génesis 13:14. RVC). Eso mismo te digo a ti: hoy es tiempo de que levantes tu cabeza, dejes de mirar el suelo y de hacerlo tu habitación. Date cuenta de que hay algo más para ti.
Oración:
En este día elijo levantarme de esta situación, hoy renuncio a todo aquello que me ha tenido atado que me ha detenido, renuncio a todo sentimiento de culpa a toda carga que hoy suelto, hoy recibo por la fe el perdón y el perfecto amor que viene de parte de Dios y me levanto a mi nueva temporada.
Versículos:
Nehemías 4:14
Salmo 23:1
1 Pedro 5:7
Génesis 13:14
Día 4. ¿Cuál es tu refugio?
(446 palabras sin la oración)
Todos nosotros necesitamos un refugio donde podamos descansar, pensar y replantearnos el siguiente paso que vamos a dar. Pareciera que la palabra «refugio» puede abarcar más conceptos y cosas tan necesarias para seguir adelante y protegernos de una posible amenaza.
En la Biblia, en el Salmo 91 (TLA), habla que: «Vivamos bajo el cuidado del Dios altísimo». Esta es la primera declaración que hace David, es una invitación a que vivamos bajo esa protección, porque Dios tiene cuidado de cada uno de nosotros. David nos afirma y nos enseña que no hay que tomar esa declaración a la ligera, porque alude, nada más y nada menos, al Dios altísimo, el creador de todo.
«Pasemos la noche bajo la protección del Dios todopoderoso», me gusta mucho ese segundo versículo, porque encierra una gran verdad. En la noche es cuando vienen los pensamientos más fuertes en la vida de toda persona, es cuando la incertidumbre, la soledad, el desánimo se hacen más presentes, surgen las ideas que tenemos escondidas en lo más profundo de nuestro corazón, pero debido al ruido o a la bulla del día no les hemos puesto la debida atención.
En el silencio de la noche es cuando nos damos cuenta de que hay gente que vive en depresión y en soledad, hombres y mujeres que caen en su realidad y se hacen vulnerables. En esos instantes, tienen que acudir a ese refugio divino. La invitación ya está´ hecha, es decir, en el momento más difícil de su vida, tienen el acceso directo para dormir bajo la protección de Dios, solo así´ la noche se convertirá´ en un lugar seguro. Las puertas del refugio no tienen candado, las pueden abrir cuando quieran.
El Salmo 91, también nos muestra otro aspecto importante, dice: «El Dios que nos da fuerzas». En otras palabras, en el refugio correcto vamos a encontrar la fuerza necesaria para seguir adelante, vamos a tener la fuente de energía para afrontar las adversidades que se nos presenten. Esa es la importancia de tener un buen refugio.
Ya es el tiempo de definir cuál es tu refugio. Si el lugar donde te encuentras hoy no es un sitio que te trasmite paz ni fuerza para impulsarte, entonces es indispensable que analices el lugar donde te metiste. En el refugio adecuado, hay gente que vela por ti, que sana tus heridas, te cuida en tus momentos débiles, te alza en sus brazos cuando no puedas más, es la que te anima y te dice que todo estará´ bien. Escoge bien ese lugar donde vas a refugiarte.
Oración: Señor hoy corro a tus brazos a guarecerme bajo tu protección no quiero estar lejos del lugar correcto del lugar donde puedo sentirme seguro y mis heridos son sanadas, gracias, Señor, porque nunca me dejaras sin oportunidad de entrar al lugar de la verdadera paz.
Versículos:
Salmo 91
Día 5. Aprende a creer en ti.
(412 palabras sin la oración)
Si Dios creyó´ en nosotros y envió´ a su hijo a morir en una cruz para salvarnos, ¿quiénes somos nosotros para no creer en nosotros mismos?
Los peores obstáculos nos los ponemos nosotros. Somos especialistas en bajarnos al nivel del piso, porque nos vemos siempre como víctimas o como gente insignificante, no merecedora de reconocimiento ni de amor. Entonces tenemos que entender algo: si Dios nos trajo a esta tierra y nos dio un propósito, es porque Él vio algo en nosotros, creyó´ y sigue creyendo en usted y en mí.
Él ya nos ve desde esa perfección, solo depende de nosotros creerlo, unirnos a su voluntad y accionar.
¿Que´ es lo más importante de todo esto? Que puedas asimilar e interiorizar el siguiente mensaje: ¡llegó el tiempo de amarte! Si no te amas, no vas a creer en ti. Hay gente que no ama su cuerpo ni su forma de ser, muchos se maltratan y hasta dañan su cuerpo, cuando en realidad deberían amarlo. Es un tema de aceptación. Por supuesto que hay cosas que hemos de mejorar y lo vamos a hacer, pero que sea siempre desde el amor y respeto hacia nosotros mismos, que nos edifique el alma.
Este es un buen momento para renunciar a esos comentarios negativos, a todas esas palabras que nos han dicho en algún momento, a no repetir esas historias familiares, hoy es un buen día para empezar a entender que somos amados.
En el libro de Efesios, capítulo 1, nos dice que no somos cualquier clase de personas, somos amados, bendecidos, escogidos, aceptados. Somos únicos. No somos los nietos de Dios, somos sus hijos. A pesar de nuestra forma de ser, nuestro Padre celestial nos acepta, por eso nuestro aprendizaje es amarnos y aceptarnos; lo que se pueda cambiar a beneficio de nosotros, lo haremos por amor a Dios y a nosotros mismos.
¡Que´ bonito es saber que podemos creer en nosotros, porque somos perdonados! A pesar de nuestros errores, fracasos, de lo malo que pudiésemos ser, podemos recibir el perdón. ¡Somos perdonados para seguir adelante!
El punto clave es que puedas asumir tu identidad. Mientras estás en este plano terrenal, tu meta será´ no solo descubrirlo, sino creer que eres el heredero de la victoria de Dios, de la salvación y de su amor.
Oración: Padre celestial gracias por amarme de tal manera que enviaste a tu hijo a morir por mi para que yo tuviera vida y vida en abundancia, no quiero seguir desperdiciando todo ese gran regalo que me diste, hoy creo lo que dices de mí, levanto mi cabeza y cierro mis oídos a todo comentario que quiera destruir mi identidad.
Versículos:
Efesios capitulo 1
Día 6. Estaremos mejor.
(398 palabras sin la oración)
Para poder tener la esperanza de un mañana mejor, hay que dejar a un lado la incredulidad, la negación constante, el juicio, el pasado lleno de dolor, tristeza y amargura, sanar las heridas emocionales para que no sigan supurando. Si no
Yo soy el arquitecto de mi destino, creo que la bondad de Dios esta´ ahí´ para todos, pero yo elijo si quiero experimentarla o no. Imagínate que pongo delante de ti tres marcadores: uno rojo, uno negro y uno verde. Ahí´ están, elige con cuál de estos tres quieres escribir.
Pero antes de que empieces a escribir la historia de tu vida, déjame decir que cada color tiene un nombre y una carga emocional: el negro se llama resentimiento; el rojo, sufrimiento; y el verde, esperanza.
Ahora, te pregunto, si elegiste el rojo, ¿cómo crees que vas a escribir? Todo el texto estará´ en rojo, resaltara´ solo aquellos eventos dolorosos, donde el protagonista sufre desmedidamente, víctima de sus circunstancias.
Si decidiste el color negro, entonces tu historia se centrara´ en el enojo, en el rencor, en la sed de venganza; su línea temporal estará´ en el pasado, lleno de injusticias y frustración. Todo lo que narres justificara´ el resentimiento.
Ahora bien, si elegiste escribir con el marcador verde, el hilo conductor de tu historia será´ la esperanza. Eso no quiere decir que solo vas a escribir lo bonito y positivo de la vida y obviar lo negativo. No funciona así´. Implica que a pesar que el día este´ oscuro o que las hojas de las páginas sean de color negro, tus palabras van a venir desde la esperanza. El color verde infundirá´ el valor para seguir avanzando en la vida.
Entonces, como te dije antes, tu´ eliges con cuál de los tres marcadores quieres escribir tu historia de vida. Recuerda que todo lo hagas va a tener un impacto en la gente que te rodea, les dejarás tu huella impresa en ese color.
La vida es muy corta para desperdiciarla en rencores y frustraciones. Entonces creo que es tiempo de empezar a soltar las cosas que nos están matando, abrazar aquellas que nos generen un futuro distinto y asumir un lenguaje que nos invite a ver la vida desde la esperanza.
Es importante aprender que la vida si´ tiene momentos difíciles, pero la clave esta´ en poder sacarles lecciones, enseñanzas de vida, para poder construir algo diferente.
Oración: Estoy seguro que mi vida a pesar de las circunstancias está en las manos correctas en las manos del creador del universo, aquel que cuida de mí y cuando en valle sobran me anima y procura que mis pies no resbalen, Señor estoy confiando que en ti mi vida está seguro y a pesar de lo que este pasando hoy sé que mañana estaré mejor.
Versículos:
Salmo 119:160
2 timoteo 2:13
Hebreos 10:23
Llamados a la acción:
Llegamos al final de nuestro devocional, mi oración es que haya sido de bendición para tu vida, puedes conectarte conmigo en las redes sociales @RayCorea. Con gusto estaré atendiendo tu petición y orando por ti seguro que veremos la bondad de Dios.




