Gloriarnos en nuestras diferencias
- Dios Es Bueno (PA)

- 30 may 2021
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En 1 Corintios 9.20, 21, Pablo describe a personas con diferentes prácticas e identidades, y luego explica que se hizo semejante a cada grupo para darles la buena nueva.
Aunque sabemos que nuestra identidad está en Jesucristo, cada uno de nosotros tiene un pasado que nos moldea. Nuestro origen étnico, nuestra familia y otros elementos de identificación nos fueron dados por Dios. Él formó cada detalle, y cada uno de nosotros lleva su imagen de manera única. Él quiere que seamos un reflejo de su imagen, por muy diferentes que sean nuestro origen o circunstancias.
Eso es parte de lo que significa pertenecer al Cuerpo de Cristo y aceptar las diferencias de los demás para glorificar a Dios. Lo cual debería afectar la manera en que pensamos de las personas que no son como nosotros, en especial de otros creyentes. También debería influenciar nuestra manera de evangelizar, al dejar que las personas vengan tal como son.
PIENSE EN ESTO
¿Recuerda algún momento en el que haya sentido que era diferente en un grupo? ¿Recuerda si algo le hizo sentirse aceptado? Si no fue así, ¿qué intensificó su sentimiento de rechazo? Piense en cómo aplicar su perspectiva en su comunidad.


