
Desechada, pero no descalificada.
- Dios Es Bueno (PA)

- 29 dic 2023
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Ezequiel 16:4-5“Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas. 5 No hubo ojo que se compadeciese de ti para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino que fuiste arrojada sobre la faz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste.”
Esta es la historia triste de alguien que fue engendrada pero no deseada y por consiguiente desechada. No sabemos quienes fueron los padres que engendraron a está criatura. No sabemos si fue producto del amor, el placer o la violación. Lo que sabemos es que después de nacida fue abandonada. Fue tirada a un lado como algo despreciable.
Hay cuatro cosas que no se hicieron con esta niña:
No fue cortado su cordón umbilical.
No fue lavada con agua.
No fue salada con sal.
No fue cubierta.
El cordón umbilical:
El cordón umbilical de esta niña no fue cortado. El cordón que la conectaba a la placenta de la madre todavía esta conectado a ella. Por el cordón umbilical ella había recibido sustancias nutritivas y sangre rica en oxígeno de la placenta. Ahora ella estaba apegada a algo que ya no la podía alimentar. No le podía dar lo que ella necesitaba para su crecimiento.
Lavada con agua:
La niña permanecía manchada con sangre. Tirada en el suelo envuelta en la sangre.
Salada con sal:
El agua con sal era usada para proporcionar mayor firmeza a la piel y cerrar los poros. Significa que al ser salada con sal podría resistir todas esas cosas que le podían hacer daño.
Cobertura:
A la criatura había que ponerle fajas o coberturas, para sostener sus tiernos músculos hasta que ellos adquirieran la suficiente fuerza para sostener el cuerpo. La cobertura aunque le restringía, eran para su propio bien. La resistencia que la criatura siente, hace que sus músculos se ejerciten y se fortalezcan.
Verso 5 “No hubo ojo que se compadeciese de ti para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino que fuiste arrojada sobre la faz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste.” La costumbre de las naciones paganas era que cuando el niño era deforme o no podían mantenerlo, lo arrojaban en el campo abierto para que los devoraran las fieras.
Verso 6 “Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: ¡Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ¡Vive! 7 Te hice multiplicar como la hierba del campo; y creciste y te hiciste grande, y llegaste a ser muy hermosa; tus pechos se habían formado, y tu pelo había crecido; pero estabas desnuda y descubierta.9 Te lavé con agua, y lavé tus sangres de encima de ti, y te ungí con aceite; 10 y te vestí de bordado, te calcé de tejón, te ceñí de lino y te cubrí de seda. 11 Te atavié con adornos, y puse brazaletes en tus brazos y collar a tu cuello. 12 Puse joyas en tu nariz, y zarcillos en tus orejas, y una hermosa diadema en tu cabeza.”
Note que cuando estaba para morir, llego la palabra de Dios declarando vida sobre ella. La palabra la hizo multiplicar y crecer. Ahora ella recibe adornos que son tipo de los dones y fruto del Espíritu Santo dados a la creyente como regalo de amor.
Cuando pensaste que era tu final, llega Dios a hablarte de tu comienzo. Quizás no fuiste deseada y por eso te desecharon, pero Dios nunca te a descalificado. Él tiene planes hermoso para ti.


